Tu origen, camino y destino es el amor

  • Frutos del campamento de Semana Santa

El primer retiro, en la hacienda de Cocoyotla, fue una realidad que llegó más allá de lo que pudimos haber imaginado. Con 25 jóvenes, el jueves a medio día comenzamos con el Ángelus entregando a la Santísima Virgen María nuestro retiro al encuentro del Señor. Uno a uno se fueron sucediendo los milagros. El amor de Dios fue tan evidente durante este proceso que es un gusto estar en primera fila para admirar su creación Sigue leyendo «Tu origen, camino y destino es el amor»

Únete a la Red de amor, como Dios manda

La buena noticia es que tenemos todo para hacer una gran red de amor que cubra al mundo y ya podemos empezarla y remendarla y destorcerla desde este momento, porque somos el amor de Dios encarnado. Sembremos flores de amor. Cosechemos amor. Perdona con el amor del Padre nuestro y reúne la red de amor. Esa es la Misión de Amor.

Dios es el amor de los amores, nos creo a imagen y semejanza, ha sembrado en esta tierra a la humanidad, ha sembrado la caridad en este mundo a través de nosotros. Sigue leyendo «Únete a la Red de amor, como Dios manda»

Pídele al amor que limpie, lo que no descubre el amor.

Parece una expresión contradictoria pero contempla el amor fluyendo en tu vida, verás que hay áreas y temas donde no se descubre el amor. De pronto es difícil entregarle a tu pareja la caridad en cualquiera de sus expresiones, también puede ocurrir que te cueste trabajo recibir caridad de tu pareja. Dar y recibir caridad, no significa menospreciar a la otra persona o rebajarnos, pues caridad es el amor expresado en, y desde,  nuestra humanidad con actos concretos. Es como mirar un cristal que está sucio. Podemos quejarnos de que no podemos ver a través de este, porque está sucio, o podemos observar y limpiar esas manchas difíciles para volver a  permitir que la luz entre y salga limpiamente, que el amor fluya en sus vidas de forma cotidiana y sin mal-interpretaciones. Sigue leyendo «Pídele al amor que limpie, lo que no descubre el amor.»

Honra al amor.

¡Claro que tu amor es importante! Amar es lo mejor que te puede suceder en la vida y es lo que te hace resucitar para siempre. Dios nos dio el honor de encarnarse como hijo del ser humano y, con ese acto de sacrificio, nos honra el mismo creador del universo, nos muestra el amor infinito que nos tiene. De muchas maneras Dios nos ayuda a mirarnos honorables y dignos de amor. Cristo tiene tantas expresiones y detalles para enseñarnos como darle esa dignidad de ser humano. Sigue leyendo «Honra al amor.»

Sacrifica el tiempo a favor del amor.

La libertad es decidir por un bien superior, es decir sacrificar lo menos importante. Y ¿Qué hay realmente más importante que el amor? Sacrificar el tiempo a favor del amor, significa tomar conciencia que entregarse a la pareja también incluye decidir por convivir tiempo juntos. Poner en primer término el amor, es decir amar. Amar a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo, es tan sencillo como descubrir la presencia de Dios en ti y en tu pareja, ambos en comunión, en una actividad que les permita tenerse en contacto, simplemente pasar un tiempo juntos, para amarse.

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Recibe el amor de Dios

Confía en el amor de tu noviazgo, en el amor de tu matrimonio, en el amor de Dios y deja que su milagro de caridad se exprese en su vida. Permítele a Dios ser Dios, especialmente en los momentos en que las caídas, la obscuridad del dolor y el rencor, la debilidad y la falta de voluntad nos hacen flaquear.

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Camina en la profundidad

Camina en la profundidad,  pues es donde el espíritu se regocija en el Señor. Desprecia el navegar ligero de la superficialidad, para arar la tierra de tu conciencia y darle onda raíz a tus obras que se nutren del amor.

Camina profundo en la presencia del amor, para transformar tu rastro en la tierra, moviendo montañas de arena, hasta reconciliar el cause de la verdad en piedra presente. Sigue leyendo «Camina en la profundidad»

Contempla cada día a Dios en nuestra vida

En la parábola del Hijo prodigo hay un momento en que el hijo mira al padre a la distancia, se reconoce indigno, pero quiere mirarse en el padre, quiere contemplar a su padre en su vida. Cuánto más caminas hacia la presencia de Dios, más sensibles eres del dolor, del cuerpo, de la frustración, la tristeza, la soledad, más conscientes de las limitaciones, la debilidad, la impotencia, la confusión, el caos y la tentación.

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