Pide el perdon de Dios hacia nosotros

Señor tu eres el amor que le da rumbo y sentido al universo, a mi prójimo y al alma mía. Perdóname por no ponerte en primer lugar para guiar mi pensamiento, mi emoción y mi vida.

Señor, quiero pedirte perdón a ti y a mi prójimo por no mirar tu amor en mi prójimo. por aquella bendición que no le entregue y el perdón que oculté. Sigue leyendo «Pide el perdon de Dios hacia nosotros»

¿Quién dices que soy?

Alma mía deja de aislarte y vivir encerrada en tu pequeño mundo y ábrele la puerta al Señor. Deja que esté en tu conciencia la presencia de Dios y pídele que te responda en tu conciencia: “¿Señor, quien dices que soy? Al abrir el cerrojo de tu conciencia descubrirás la presencia vivificadora de Dios en tu espíritu y en las pieles que te rodean y sostienen: Sigue leyendo «¿Quién dices que soy?»

Acepta y entrega

Alma mía, el Señor insiste en que pongas su palabra en tu vida, que la encarnes y la extiendas como bendición por el mundo. Simplemente la escucha de su palabra parece difícil, pues hay tanto ruido en las preocupaciones y rencores, en el temor y los egoísmos del corazón, que alzarse sobre ese ruido requiere negarse y cerrar la puerta de los sentidos y las emociones para entender y comprender la palabra del Señor. Alma mía, su palabra tiene la fuerza y el sentido de lo que tanto anhelas. Sigue leyendo «Acepta y entrega»

Anima la tristeza de mi alma

Señor te pido perdón por entristecer mi alma, desganándola para evitar transformar con la compasión las ofensas y deudas que recibo y hago. Perdón por evadir privarme de los placeres carnales. Perdón Señor por dejar que la pereza guíe mi alma y la rodee de pensamientos agrios y ácidos para no responder a la caridad que has puesto en mi corazón. Perón por paralizar el amor de mi alma apartándola de la energía de tu amor y paz enfermando con mi egoísmo la salud eterna del alma. Perdón por descuidar notablemente las obligaciones y deberes que el espíritu necesita para crecer y entregarme a los caprichos de mis pasiones sin deseo de cambiar el rumbo de mi vida hacia tu luz y misericordia Sigue leyendo «Anima la tristeza de mi alma»

Quiero entregarte mis vicios y apetitos

Señor quiero estar unos momentos en silencio, consciente de tu Presencia y tu Amor, del soplo de vida que me das y entregas a todo lo que me rodea… Cuando me abrazo a Ti, siento que está todo y no hace falta nada. ¿Sabes Señor? Cuando me enfoco en mi se despierta el hambre de satisfacerme, algunas veces con vicios y otras con excesos en la comida y la bebida. Ayúdame Señor a entregarme a tus brazos y controlar el egoísmo sobre mis apetitos. Sigue leyendo «Quiero entregarte mis vicios y apetitos»

Ya no aguanto a mi esposo o a mi esposa

Señor ya no aguanto a mi esposo o a mi esposa, Constantemente me nos peleamos y no estamos de acuerdo, ya vivo por mi cuenta, separado porque no sé como perdonar lo que me hizo, ya fui ante los jueces y firme los papeles para que con sus leyes me separen, me divorcien con otro contrato que diga que no somos capaces de estar unidos, pero tu sigues hablándome a mi conciencia y me recuerdas que los esposos tienen el  don de la sanación. Sigue leyendo «Ya no aguanto a mi esposo o a mi esposa»

Pidiendo perdón a mis hijos

Padre de Amor y de Bondad, también quiero abrir mi corazón para pedir perdón. Quiero dejar a un lado el orgullo y reconocer que no siempre he puesto lo mejor de mí en beneficio de mi familia, y por eso, hoy les quiero pedir perdón.

Dios de amor, hoy queremos pedir perdón a nuestros hijos

La Presencia de Dios

– POR LA SEÑAL DE LA SANTA CRUZ. PIDAMOS PERDÓN A DIOS:

– Tú conoces mi corazón. Señor, ten piedad.

– Tú sabes cómo es el fondo de mi alma. Cristo, ten piedad.

– Tú eres mi camino y mi descanso. Señor, ten piedad.

La Libertad

Dios de amor. Hoy quiero que resucite el amor en tu nombre: Jesús-Hombre-Salvador. (JHS).

Que te reconozca y que te permita que manifiestes en mi vida tu humildad y paz.

Que entregue bendiciones en tu nombre.

Que ante el dolor, mi corazón repita tu nombre

Que al enfrentar mi ignorancia, mi mente rebele tu nombre santo. Sigue leyendo «Pidiendo perdón a mis hijos»