Terapia personal con el Sagrado Corazón de Jesús

15 días de dialogo en oración Alma mía, dale tiempo a tu terapia personal con el Señor. Abre tu espíritu y deja que te transforme su Sagrado Corazón. Es el buen pastor y te busca entre la maleza, llama a su presencia y deja que te cargue en sus hombros, nada te puede faltar. Permite Leer másTerapia personal con el Sagrado Corazón de Jesús[…]

15 días para el Sagrado Corazón

Alma Mía, confía, camina 15 días con el Sagrado Corazón, deja que te guíe para animar tu espíritu con su Espíritu Santo.   Abre tu corazón para que las adversidades del egoísmo, el rencor  y el temor sean expulsadas en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo. […]

El Sagrado Corazón obedece

Acepta tu misión en la tierra, tu misión de amor. Amor que nace del Amor, que se extiende para unir la separación con la reconciliación, que se libera al perdonar y transformar la ofensa, que se levanta de su parálisis y comienza a vivir la vida que viene del Amor. Obedece al Amor del Padre Nuestro, origen, camino y destino de la vida. Ama al prójimo, quien también es Amor del Sagrado Corazón, así como tu eres su amado hijo y espera que te ames. […]

El Sagrado Corazón es paciente

Ten paciencia, contempla la paciencia del Sagrado Corazón, mírate en su paciencia y mírate mirnado en la paciencia que te mira, mientras tu lo miras. Mirarte en quien miras y mira la paciencia del Sagrado Corazón dentro de ti. Así verás en conciencia, así descubrirás el amor  y la paciencia en ti y en lo que te rodea. Descubrirás el Espíritu Santo que te alienta y anima a formar el amor con bendiciones, precisamente en este mundo que ama el Sagrado Corazón, […]

Sagrado Corazón, modelo de humildad

¡Dulcísimo Corazón de Jesús, que en este Divino Sacramento estás vivo e inflamado de amor por nosotros! Aquí nos tenéis en vuestra presencia, pidiéndonos perdón de nuestra culpa e implorando vuestra misericordia. Nos pesa ¡oh buen Jesús! de haberos ofendido, por ser Vos tan bueno que no merecéis tal ingratitud. Concedednos luz y gracia para meditar vuestras virtudes y formar según ellas nuestros pobre corazón. Amén. […]