Testimonio: Me secuestraron ¡Perdoné!

Quiero compartir una anécdota que me ocurrió en el taller del perdón. Hace meses llegó «Raul» un hombre abatido diciéndome:

-Quiero encontrar el Perdón, me secuestraron a mi hija y a mi durante un mes y medio, a mi hija le cortaron un dedo, me dejaron sin nada, sólo con la vida. No puedo perdonar a quienes me secuestraron y quiero ir a matarlos. Ya busqué sicarios para pedirles que me ayuden a matarlos.

Sigue leyendo «Testimonio: Me secuestraron ¡Perdoné!»

Dame una señal

Alma mía, pides una señal del Amor y la Misericordia de Dios, de su presencia y ayuda, pues tu corazón está enfocado en las señales del mundo. La Señal que pides de su presencia es CRISTO, encarnado en la tierra, salud de los enfermos, reconciliación de los pecadores, vencedor de las tentaciones, abundancia del hambriento, consuelo del desvalido, firme en la fe, guía en la ración, esperanza viva, verdad en la duda, camino seguro, vida de plenitud, resurrección en la muerte, presencia en la Sagrada Eucaristía. Espíritu Santo consolador, Padre Nuestro que te sostiene y abraza con su creación. Amor a pesar de tus rechazos y olvidos. Sigue leyendo «Dame una señal»

Tu sufrimiento ¿Condena o salva ?

Despierta alma mía y mira que el Señor está contigo, te bendice, te ama y te perdona. No ha venido a condenarte ha venido a salvarte de tus propias condenas, tus juicios y esclavitud. Alma mía siente la presencia del Señor que siempre ha estado contigo, con tu prójimo. El señor nunca ha abandonado su creación, salva a sus criaturas ¿acaso te has mirado superior al Señor?
Sigue leyendo «Tu sufrimiento ¿Condena o salva ?»

Señal en el camino, la verdad y la vida

Alma mía, muchas veces esperas una señal que te indique el rumbo. El temor nos lleva a buscarla en artificios de adivinación, desviamos nuestra vista del Camino, la Verdad y la Vida. Dejamos de tomar conciencia lo que la bendición por la señal de la Santa Cruz conlleva. Alma mía, al persignar (poner el signo) y bendecir, niégate a ti, acepta la cruz en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y sigue los pasos de Cristo. Sigue leyendo «Señal en el camino, la verdad y la vida»

El Señor te invitó. El Señor te guía, te cuida y te lleva

Peregrina en el hogar

  • Eres uno de los peregrinos que van a Belén, ahí va José y María, van hacia el nacimiento de la vida que viene del Amor. ¡Comparte!

Toma un lápiz y un papel y escribe las enseñanzas de hoy. HOY LE ESCRIBIRE A DIOS UNA CARTA DE AGRADECIMIENTO.

Empieza el camino de este día en el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo.

«El Camino es una senda de palabra, silencio y tolerancia»

(Juan)

Tus palabras son muy importantes. La palabra es el instrumento que nos define como humanidad, como comunidad y como pareja. La palabra es encarnación del espíritu y las obras el testimonio de la palabra.

Sigue leyendo «El Señor te invitó. El Señor te guía, te cuida y te lleva»

Necesito tanto

Alma Mía, al hablar de lo que necesitas abre la vista y mira en tu corazón el choque de las emociones y la mente. Mira ese golpetear en tu conciencia que puede llegar a convertirse en angustia y parálisis.

Tu conciencia se oscurece por las carencias que experimentas. Alma mía, en esa penumbra del conflicto es donde tu espíritu ilumina tu conciencia, es la luz del Espíritu Santo, es el amor dándole el justo valor a las necesidades. Abre la puerta de tu alma, abre el misterio de tu espíritu que te entregó el Señor desde que te encarnaste. Sigue leyendo «Necesito tanto»

Señor, te separé de mi matrimonio

Señor Tú fuiste invitado a la boda a ser más que un padrino, te llamé para que ser mi Dios  en mi matrimonio, fue ante ti que empeñé mi palabra de amor eterno, de fidelidad en lo próspero y en lo adverso, en la salud y la enfermedad. No quisiera seguir diciéndote, pues me duele reconocer mi debilidad. Quisiera que un milagro me llevara volando lejos de este dolor y estuviera en paz. Pero sé que a todos puedo justificar, pero a ti no puedo engañar y el primero a quien abandoné en mi vida fue a Ti, aunque Tú nunca me has abandonado y has sido más que fiel, has sido mi Dios, Señor y Espíritu Santo de Amor. Sigue leyendo «Señor, te separé de mi matrimonio»

Deja el miedo y recibe el amor

Alma mía, cuando el temor se apodera de ti, aún el más bello amanecer te parecerá oscuro. Dejarás de distinguir la bondad pues tu alma se mira desprotegida y sin auxilio. El temor no convive con el amor como la luz no puede vivir en el mismo cuarto que la oscuridad. El temor es muestra que has olvidado que eres una semilla de amor que Dios ha sembrado en esta tierra para dar frutos de amor, eres un amor, vuelve a mirarte buscando el amor que te sostiene y estate atento a la voz del Señor, la voz del amor. Sigue leyendo «Deja el miedo y recibe el amor»