Alma mía, esperas que el mundo cambie a tu entender y necesidad, buscas una receta para que las cosas mejoren. Esperas en Dios y esperas en las personas. Tienes fe de que todo es posible en el Amor. Le pides a Dios, al prójimo y aún a ti que se manifieste su Amor. Sabes que Dios es Amor y basta su voluntad para fortalecer tu débil voluntad y encaminarse los pasos a un rumbo cierto. Sabes la fuerza de paz y libertad que tiene el Amor. En tu loca carrera piensas y haces muchas cosas para sentir la paz, la libertad y el amor, confundes sentir con tener. La paz, la libertad y el Amor se siente porque está en ti son regalos que te da Dios desde el día de tu concepción. Es el dulce viento del Espíritu Santo soplando en tu espíritu.
Dice el refrán: “Si ya te cansaste de la sopa de pollo, ya no le pongas pollo” Sigue leyendo «Receta del Señor» →