Alma mía ilumina mis razones, emociones, cuerpo y relaciones con mi prójimo y el mundo con la luz que recibes del Espíritu Santo, la presencia del Señor en los Sacramentos y el abrazo con toda su creación de Padre Nuestro.
Señor, que no sea sordo a tu voz. Sigue leyendo «Mira tu conciencia»




