La comunión con el resucitado

¿Cómo puede Dios transformar la maldición en bendición?

Mi Señor, manantial creador, estoy deseando tener conciencia de que tu estas aquí. Sé que estás pero mis ojos sólo miran cuerpos y mis oídos no saben escuchar el espíritu de quienes me rodean, empezando por tu Santo Espíritu. Me he centrado en mis propios sentimientos y razones y he dejado de alimentar mi conciencia del manantial que Tú nos das en cada espíritu. El espíritu donde está el soplo divino que infundiste en nuestra alma para continuar tu creación en la tierra. Sigue leyendo «La comunión con el resucitado»

Amor – Dolor

Dentro del tiempo de la Cuaresma, tenemos un tiempo en que, si lo deseamos, estaremos unidos pensando en Jesús,  sufriendo, siendo herido, y ultrajado por quienes como El dice después «no saben lo que hacen».

La vida del cristiano así es, Pensamos, decidimos, hacemos, actuamos y quiero pensar que la mayoría de las veces «no sabemos lo que hacemos», porque ?, porque si lo supiéramos, NO lo haríamos, es decir, tenemos que hacer una pequeña aclaración si me lo permiten. Sigue leyendo «Amor – Dolor»

Un ángel

La vida tiene colores y sinsabores, situaciones que en la mía, a veces, no puedo controlar. Quizá mi situación no sea tan difícil como creo, pero me doy cuenta que cuando tengo un sentimiento atrapado que me daña, me arrastra hasta las profundidades de la tristeza, donde todo se ve turbio, donde no se encuentra la salida. En medio de esa situación pueden suceder cosas extrañas, como la que me sucedió a mí. Sigue leyendo «Un ángel»

Cómo decirle para que te escuche

Alma mía, en el principio las palabras son las que crean la experiencia de vida, por es observa donde siembras tus palabras para que florezcan y den fruto. Cuántas veces te has sentido ignorada, sintiendo que no te comprenden, ni te escuchan. Parece que tus palabras se las lleva el viento, suenan bonito o son menos importantes que otras labores. Sigue leyendo «Cómo decirle para que te escuche»

¿Dónde estás?

Señor me entristece que no aprecien lo que hago por los demás. Por el contrario siento que abusan, me repito que tengo derecho y no hay juez que me apoye o justifique. Todos parecen buscar a ese juez justo que les de el derecho a amar, gozar, vivir la paz, tener paciencia, dominio de uno mismo o la amabilidad. Espero a ese juez justo, espero que Tú seas el juez justo que me haga justicia ante los abusos. Sigue leyendo «¿Dónde estás?»