Señor gracias por enseñarme a orar, es un diálogo contigo, donde regreso a tu presencia, descubro tu misericordia, tu perdón y me contemplo en ti Padre nuestro. Sigue leyendo «Oración al verdadero amigo»
Categoría: Oración
Oración antes de dormir
Descansa en el Señor, confía en el Amor que te creó. Dios te bendice, acúnate en sus brazos. durante tus sueños el Señor velará por ti , como lo ha hecho en cada instante del día. Sigue leyendo «Oración antes de dormir»
Oración ante la cruz por la pareja en la familia.
«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto». Santa María Madre de Dios y Santa María Magdalena, a los pies de la cruz ayúdenos a rogar por nuestra pareja y familia al Señor para que su sacrificio no sea en vano:
Señor Jesucristo de la misericordia, Salvación del alma infiel y débil. Abogado en el juicio y la condena entre hermanos. Rescatas a la humanidad de sus mundanas leyes de temor o rencor. Tu eres el Juez justo y tu salvación es encarnar el Amor. Tú eres el perdón del Padre Nuestro, el regalo más grande que la humanidad pueda encontrar en el universo.
Perdona mi infidelidad, haber consentido a mi debilidad, juzgar sin compasión, condenar para enaltecerme. Ejecutar y no levantar al caído. Perdón Señor, perdón.
Señor Jesús hijo del Espíritu Santo del Padre Nuestro. Que recibes nuestras lágrimas de dolor sincero y arrepentido por pecar contra tu Amor. Que recibes al alma desgraciada que pide tu clemencia y la abrazas como padre amoroso y alegre. Al ultimo lo levantas entre 100 justos que te alaban.
Te entrego mis lágrima, recibe el duelo arrepentido de mi desgracia al no vivir tu Amor .Señor mio y Dios Mío, una palabra tuya bastará para lavar mi culpa y extender dignamente tu perdón y perdonar.
Acepta Señor los ruegos que pido a tu Santa Madre y unida a Santa María Magdalena interceda por nosotros (se dice la petición). Que María Magdalena, la pecadora que salvaste con tu Amor, acompañe nuestra causa de redención y unión de pareja, familia y hermandad. Nos lleve a adorarte y contemplarte resucitado. Nos aconseje para recibir tu Espíritu Santo en la debilidad y la tentación, la infidelidad, la condena, el rencor, el temor, la soberbia y el egoísmo que nos separa de miranos uno en tu Amor.
Así unidos en oración seamos decirte:
“Padre Nuestro…”
Mantenernos unidos a María diciéndole “Dios te Salve maria…”
Juntos proclamar “Gloria al Padre y al Hijo y al Espiritu Santo, como era en u principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén
Todo esto te lo pido Señor en nombre de Jesucristo nuestro Señor
Amén.

Medita en el Evangelio según San Juan 20,2-8.
El primer día de la semana, María Magdalena corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».
Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro.
Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes.
Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró.
Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo,
y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte.
Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó.
¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme?
Santa Madre del Cielo, Ruega por nosotros que hemos procurado hijos sin padre, madre sin padre. Hemos entregado a nuestros hijos por unas monedas de pensión. Les hemos enseñado a mentir, guardar rencor y negar el Amor. Hemos cultivado el egoísmo como cizaña en el Amor. Sigue leyendo «¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? «
novenario de difuntos
Instrucción
Que resucite el amor en mi vida.
Señor has resucitado por Amor a nosotros, por eso hoy te pido:
Dios de amor, que resucite el amor en mi vida.
Pues con la libertad de tu amor:
decido por la paz, la fe,
la esperanza y la caridad.
Decido amarte sobre todas las cosas
y a mi prójimo como a mi. Sigue leyendo «Que resucite el amor en mi vida.»
¡Que resucite el amor y el perdón por los sacerdotes!
Amar, perdonar y orar por los sacerdotes es descubrir que somos uno en ellos y ellos son uno de nosotros. Hablemosle al Señor, en oración, escuchemos el eco de este dialogo en nuestro espiritu. Luego lee la oración que hace el Papa Francisco hacia los sacerdotes.
Que resucite el amor por los sacerdotes
Dios de Amor, quiero que resucite el amor a mis sacerdotes
Todos ellos, son gente que HOY entrega su vida por los demás.
Quiero amarlos CON CARIÑO, RESPETO Y ADMIRACION.
Ellos tiene que saber que no están solos. Sigue leyendo «¡Que resucite el amor y el perdón por los sacerdotes!»
La comunión con el resucitado
¿Cómo puede Dios transformar la maldición en bendición?
Mi Señor, manantial creador, estoy deseando tener conciencia de que tu estas aquí. Sé que estás pero mis ojos sólo miran cuerpos y mis oídos no saben escuchar el espíritu de quienes me rodean, empezando por tu Santo Espíritu. Me he centrado en mis propios sentimientos y razones y he dejado de alimentar mi conciencia del manantial que Tú nos das en cada espíritu. El espíritu donde está el soplo divino que infundiste en nuestra alma para continuar tu creación en la tierra. Sigue leyendo «La comunión con el resucitado»
Víctima del Resentimiento
Padre, camino de regreso a tu casa resentido, molesto, enojado, con un grupo de personas, con parientes, vecinos, que se yo… Muchas veces ni siquiera tienen un rostro definido. Simplemente son personas de algún lugar o son un grupo que me significan: daño, temor, resentimiento o rencor. Y camino bordeándolo por mis propios juicios y prejuicios sobre ellos. Son mis resentimientos familiares, vecinales, sociales. Resentimientos que reúno en mi conciencia y ni siquiera es un prójimo, o eres tú mi señor. Es una idea que me he formado y de alguna forma tengo que perdonarme. Sigue leyendo «Víctima del Resentimiento»
Siete palabras de amor
Me cuesta trabajo identificar tu presencia en la cruz y mirarte como Padre bueno y misericordioso, encarnado en Jesucristo con tu Espíritu Santo transformándonos para amar, para perdonar a quien me dañó. Sigue leyendo «Siete palabras de amor»






















