Dios te bendice ¿Que te puede faltar?

Descubre la Bendición del Señor: es el Amor y el Espíritu de tu espíritu

Deja que su bendición, en ti, se exprese y, desde ti, ilumine y anime la vida que te rodea.

Bendice el reino que te comparte el Señor para que seas instrumento de su paz.

Bendice a tu enemigo para que descubras la misericordia del Señor, pues tu eres enemigo que bendice a su enemigo. Que lo transforma en enemigo bendito Sigue leyendo «Dios te bendice ¿Que te puede faltar?»

Dame una señal

Alma mía, pides una señal del Amor y la Misericordia de Dios, de su presencia y ayuda, pues tu corazón está enfocado en las señales del mundo. La Señal que pides de su presencia es CRISTO, encarnado en la tierra, salud de los enfermos, reconciliación de los pecadores, vencedor de las tentaciones, abundancia del hambriento, consuelo del desvalido, firme en la fe, guía en la ración, esperanza viva, verdad en la duda, camino seguro, vida de plenitud, resurrección en la muerte, presencia en la Sagrada Eucaristía. Espíritu Santo consolador, Padre Nuestro que te sostiene y abraza con su creación. Amor a pesar de tus rechazos y olvidos. Sigue leyendo «Dame una señal»

Medita: ¿vida oscura o llena de luz?

10 meditaciones del viaje espiritual 9/10

La novena decisión a meditar es “mirar a este mundo ensombrecido o lleno de la luz”.

Cuando perdemos el sentido, enfrentamos un duelo, un desamor, una contrariedad, parece que la realidad se ensombrece, pero en realidad hemos dejado de iluminar las sombras de las dudas, los temores y los rencores con a luz del Amor. Nuevamente nuestra percepción se cierra, en este caso se limita a contemplar la carencia, obscuridad o dolor. Muchas veces un evento del pasado donde hemos lastimado o nos han lastimado de tal manera que lo ocultamos en el fondo de nuestro corazón esperando olvidarlo. Sigue leyendo «Medita: ¿vida oscura o llena de luz?»

No he visto a mis hijos

Un padre abandonado por su familia llegó ante el Santísimo Sacramento en el Sagrario, en oración a nuestro Señor, lleno de dolor decía: «Hace tiempo que no he visto a mis hijos», el dolor profundo de estas palabras acompañadas de lágrimas, querían recibir el consuelo de la presencia de nuestro Señor. Sin Embargo, en el fondo de su corazón sintió una voz que le decía: YO TAMPOCO HE VISTO A MIS HIJOS. Sigue leyendo «No he visto a mis hijos»

Quieres ¿Paz o Conflicto?

Señor, ¿como cambiar el conflicto en Tu paz? tantas veces encuentro problemas y me contrarío con tantas personas que he olvidado tu paz, mi corazón se angustia, me vuelvo intolerante, me crispa el sólo saber de esas personas, me duele lo que me hacen, cuanto cada insulto y lo guardo como resentimiento. Olvido la paz en mi corazón y respondo al conflicto con ironías, juicios, descalificaciones, desprecio  y todo tipo de agresiones verbales y aún físicas. Encuentro el conflicto en lugar de la paz. Sigue leyendo «Quieres ¿Paz o Conflicto?»

Dale espacio al amor

Alma mía ¿Cuantas razones tienes para apartarte de la conciencia de que Dios está presente? Es tan normal su presencia que lo miras casi como un adorno más de nuestra vida, le das un lugar importante en la recámara, en la sala y el comedor. Aún en tu pecho, la cartera o en el transporte donde está su imagen,  pero realmente dejas de mirarlo y retirarte a dialogar con él. Sigue leyendo «Dale espacio al amor»

Deja de invocar tu egoísmo

Alma mía, el Señor insiste en que pongas su palabra en tu vida, que la encarnes y la extiendas como bendición por el mundo. Simplementela escucha de su palabra parece difícil, pues hay tanto ruido en las preocupaciones y rencores, en el temor y los egoísmos del corazón, que alzarse sobre ese ruido requiere negarse y cerrar la puerta de los sentidos y las emociones para entender y comprender la palabra del Señor. Alma mía, su palabra tiene la fuerza y el sentido de lo que tanto anhelas. Sigue leyendo «Deja de invocar tu egoísmo»

¡Anímate!

Alma mía porque te desprecias, porque miras la sombra donde está puesta a luz del amor. Miras con necesidad y juzgas con dolor la vida, te miras apartada y solitaria. Relames los grilletes de la esclavitud y culpas de verdugo al mundo. Acaso no te has dado cuenta que en ti está la paz y a libertad para liberar al mundo. Acaso no comprendes que el amor vive en tu corazón y está ansioso de amar a Dios, al prójimo ya ti mismo. Sigue leyendo «¡Anímate!»