En el tiempo te da pena, tristeza, enojo, coraje, ansiedad, temor, desolación, rencor, etc., cuando dejas de relacionarte con el Amor. El Amor está en ti, pues tú, tu prójimo y todo el universo son una expresión del Amor del Señor. Eres su Amor encarnado. Eres un Amor. Pero ¿hacia donde dirigir nuestra conciencia para descubrir el Amor?. En este ejercicio buscaremos enfocar nuestra conciencia hacia donde está el Amor. Si fueras al espejo espacio verías la imagen del Amor encarnado. Sigue leyendo «¿Dónde está el Amor?»
Categoría: Contemplación
Contemplar a Dios en nuestra vida
Contemplar es nuestra decisión de mirar y mirarnos en Dios. Contemplar a Dios, es un diálogo que escucha el eco de las palabras en el espacio profundo del espíritu. Sigue leyendo «Contemplar a Dios en nuestra vida»
Contemplar a Dios en nuestra vida
En la parábola del Hijo prodigo hay un momento en que el hijo mira al padre a la distancia, se reconoce indigno, pero quiere mirarse en el padre, quiere contemplar a su padre en su vida. Sigue leyendo «Contemplar a Dios en nuestra vida»
Dios te bendice ¿Que te puede faltar?
Descubre la Bendición del Señor: es el Amor y el Espíritu de tu espíritu
Deja que su bendición, en ti, se exprese y, desde ti, ilumine y anime la vida que te rodea.
Bendice el reino que te comparte el Señor para que seas instrumento de su paz.
Bendice a tu enemigo para que descubras la misericordia del Señor, pues tu eres enemigo que bendice a su enemigo. Que lo transforma en enemigo bendito Sigue leyendo «Dios te bendice ¿Que te puede faltar?»
Dame una señal
Alma mía, pides una señal del Amor y la Misericordia de Dios, de su presencia y ayuda, pues tu corazón está enfocado en las señales del mundo. La Señal que pides de su presencia es CRISTO, encarnado en la tierra, salud de los enfermos, reconciliación de los pecadores, vencedor de las tentaciones, abundancia del hambriento, consuelo del desvalido, firme en la fe, guía en la ración, esperanza viva, verdad en la duda, camino seguro, vida de plenitud, resurrección en la muerte, presencia en la Sagrada Eucaristía. Espíritu Santo consolador, Padre Nuestro que te sostiene y abraza con su creación. Amor a pesar de tus rechazos y olvidos. Sigue leyendo «Dame una señal»
Eres hazaña de Dios
¡Inténtalo! haz una plática sobre las grandes hazañas del Señor, pues parece que han olvidado las grandes hazañas de Dios y se ha escondido a nuestra conciencia el poder que realmente tiene y que hemos colocado en el olvido. Si tú educas a tu hijo o eres hijo de ti mismo, descubre el poder qué hace que tú estés vivo y esa es una de las hazañas de Dios. Sigue leyendo «Eres hazaña de Dios»
Tu corazón en Su Corazón
Haz estos ejercicios de retiro: 1.- Detente unos minutos y confía que Dios está presente. 2.- Invítale de comer a un pobre y descubrirás en esta flor de amor, como el Señor extiende sus redes. Tu oración llévala hasta la caridad
Escucha en tu corazón Su Corazón al leer el evangelio que viene del corazón del Señor y contempla en el catecismo de la Iglesia el testimonio de la búsqueda por alcanzar el corazón del Señor (CIC 2700-2704): Sigue leyendo «Tu corazón en Su Corazón»
Contémplate en su Amor
«Mantente quieta(o) y sabrás que Yo soy Dios». Señor, al mirarte y mirarme en ti, en tu misión de amor, voy abriendo en mi conciencia la profundidad y altura de tus Palabras que me guían a la tranquilidad y la grandeza de Tu Presencia. Sigue leyendo «Contémplate en su Amor»
¿Quién dices que soy?
Alma mía deja de aislarte y vivir encerrada en tu pequeño mundo y ábrele la puerta al Señor. Deja que esté en tu conciencia la presencia de Dios y pídele que te responda en tu conciencia: “¿Señor, quien dices que soy? Al abrir el cerrojo de tu conciencia descubrirás la presencia vivificadora de Dios en tu espíritu y en las pieles que te rodean y sostienen: Sigue leyendo «¿Quién dices que soy?»
Acepta y entrega
Alma mía, el Señor insiste en que pongas su palabra en tu vida, que la encarnes y la extiendas como bendición por el mundo. Simplemente la escucha de su palabra parece difícil, pues hay tanto ruido en las preocupaciones y rencores, en el temor y los egoísmos del corazón, que alzarse sobre ese ruido requiere negarse y cerrar la puerta de los sentidos y las emociones para entender y comprender la palabra del Señor. Alma mía, su palabra tiene la fuerza y el sentido de lo que tanto anhelas. Sigue leyendo «Acepta y entrega»










