¡Regresa! te busca

Alma Mía, extiende la red de flores de amor del Señor y regresa a sus brazos, haz un espacio de oración preparando el alimento para alguien. Contempla como lo planeas, vas por todos los ingredientes, ordenas la receta y guisalos, para luego entregar ese tiempo a una persona.

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Tu corazón en Su Corazón

Haz estos ejercicios de retiro: 1.- Detente unos minutos y confía que Dios está presente. 2.- Invítale de comer a un pobre y descubrirás en esta flor de amor, como el Señor extiende sus redes. Tu oración llévala hasta la caridad

Escucha en tu corazón Su Corazón al leer el evangelio que viene del corazón del Señor y contempla en el catecismo de la Iglesia el testimonio de la búsqueda por alcanzar el corazón del Señor (CIC 2700-2704): Sigue leyendo «Tu corazón en Su Corazón»

La tercera comunión, recibir a Cristo en el prójimo

La tercera comunión es la comunión de caridad.
Qué gran dicha inmerecida que te quedes en nosotros en el Santísimo Sacramento del Altar: Médico y medicina, puerta al cielo, pan de los ángeles, cirineo de nuestra Cruz, Amor de los Amores. Qué gran dicha recibirte resucitado, con tu divina majestad en cuerpo, sangre y divinidad, para convertirnos en custodias vivientes, en sagrarios vivos en nuestras vida.

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Gozo

Alma mía la felicidad es el ánimo brillando, es el alma iluminada por el Espíritu Santo, es el gozo del cielo en la tierra. Al amar descubres la felicidad verdadera, es diferente a la emoción de sentirse alegre, de mirarse satisfecho por muchas razones, diferente de la experiencia de explosión en una relación corporal o la alegría que te transmite la gente que te rodea. Sigue leyendo «Gozo»

Miedo de verdad

Alma Mía ¿a quien puedes tener miedo de verdad? Solamente a quien vive en verdad. Y ¿por qué he de tener miedo a quien vive en verdad? Vivir en verdad es vivir en el amor, el único temor sería perder la verdad del amor. El Señor es el amor , la verdad, el camino y la vida que viene a tu encuentro. Es quien ilumina los más oscuros momentos. El Señor aborrece el consejo del adversario a quienes ocultan en la mentira su presencia. Sigue leyendo «Miedo de verdad»

Necesito tanto

Alma Mía, al hablar de lo que necesitas abre la vista y mira en tu corazón el choque de las emociones y la mente. Mira ese golpetear en tu conciencia que puede llegar a convertirse en angustia y parálisis.

Tu conciencia se oscurece por las carencias que experimentas. Alma mía, en esa penumbra del conflicto es donde tu espíritu ilumina tu conciencia, es la luz del Espíritu Santo, es el amor dándole el justo valor a las necesidades. Abre la puerta de tu alma, abre el misterio de tu espíritu que te entregó el Señor desde que te encarnaste. Sigue leyendo «Necesito tanto»

Tu separación es egoísmo que oculta el amor

La separación es un grito del egoísmo que me enferma de soledad. La soledad no quiere perdonar, se desespera, busca la comodidad y la felicidad del mundo temporal, tiene miedo ante las tormentas. En el grito de la soledad, quisieras tener un «vida nueva», exiges que los demás la llenen. Y las personas, sobre todo las cercanas, no hacen lo que necesitas, dependes de lo que el otro te dé. Buscas en las opiniones el «evangelio humano» que hace justa la voz del egoísmo. El egoísmo hace que me mire como rueda con el eje en mí mismo, por eso ruedo sin sentido aunque me mueva. Sigue leyendo «Tu separación es egoísmo que oculta el amor»

Medita: ¿entregas temor o amor?

10 meditaciones del viaje espiritual Conclusión

Conclusión:

Día a día hemos visto tantos temores que destierran al Amor, en las personas, las parejas, las familias, las comunidades y los países, justifican sus acciones por miedo o temor en cualquiera de sus expresiones. parece que hemos olvidado que somos expresión del Amor de Dios y que ese amor es para transformar y abrazar este mundo con su misericordia a través de nosotros.  Por eso el Padre Juan Marcos Cadena, nuestro director espiritual, nos preguntó: “en la misión de amor ¿que sigue? ¿a donde llegarán las personas cuando encuentren nuevamente a su espíritu? Sigue leyendo «Medita: ¿entregas temor o amor?»

Medita: ¿Separación o unión?

10 meditaciones del viaje espiritual 7/10

La séptima decisión a meditar “Mirar el mundo que nos rodea dividido o unido”.

Cuán diferente es mirar al mundo con el ánimo (nuestra alma o espíritu) en desolación a mirarnos en unidad con el universo. Caminar solo es la negación del mundo tal y como lo conocemos, aún el mismo ermitaño vive en unidad con la humanidad. El egoísmo es como un hoyo negro que absorbe la energía y la desolación es una depresión llena de energía que atrapa la luz del amor. Juzgar de bueno o malo el egoísmo es caer en la separación, en el mundo del bien y el mal que promovía la serpiente en el paraíso. Por eso abordemos el egoísmo (imaginémoslo como la cascara de una semilla) es una condición que cubre la conciencia del amor. Sigue leyendo «Medita: ¿Separación o unión?»

Señor ¡Te encontré!

Señor, te busqué en  mi camino
y esperándome estás;
busqué en tu casa, pero en la mía vives;
busqué fuera pero dentro estás.

Te miré sin verte en el enfermo que por doquier está;
te busqué y te busqué y tan cerca siempre,
tan cerca que  no te miré;
porque esperaba encontrarte fuera,
con mis ojos mirarte.

Encontré, encontré y no busqué;
encontré al niño que llora, a la madre afligida;
al hermano  en silencio, al  padre  angustiado;
al viento pasar a la lluvia caer;

Te encontré y encontré sin buscarte y no te miré;
te busqué te busqué y no  te miré
y pensé con mi alma entristecida
que  hoy no te miraría,

Y tu Señor siempre presente,
mostrándote en la cotidianidad,
humilde  en silencio sutil.

Y te buscaba espectacular,
y salió el arcoíris y te miré sin verte;
y el enfermo sanó y te miré sin verte
y el niño se alegró  y la madre fue consolada
y yo , te miré sin verte.

El hermano habló palabras verdaderas
y el padre consiguió la calma;
yo, te miré sin verte ,

El viento volvió, la lluvia cayó y  yo;
y yo  te encontré,
te encontré en la vida;
en el dulce reencuentro te encontré.

Te encontré  tan cerca en el viento que entra en mí
aquel que me da soplo de vida   te encontré ;
y un mensaje llegó
y busqué en  mis ojos
pero los que miran hacia adentro
los que encuentran solo lo sutil .

Ahí donde tú estás presente
en  presencia  pura y perfecta
anidado en mi alma
en espera de que te busque
para encontrarte,
para mirarte siempre,
todo el tiempo  y cada vez en mi vida,
en la vida presente, eterna y entera.

Y te agradecí  por estar conmigo,
por mostrarme el camino .
Me alegré por dentro,
desde ti, desde mi humildad en ti

Y te pedí  me permitas estar siempre
porque  necesito estar siempre en ti.
Gracias Señor, te busqué y  te busqué
y al fin puedo decir te encontré.

Maria Eugenia Barajas NUñez

29-07-2014