“En aquellos días, se levanto María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre; y ¿de donde a mí que la madre de mi Señor venga a visitarme?”
Ofrecemos este segundo misterio, por todas los padres y madres que no pudieron darle un hogar a sus hijos en matrimonio. Te pedimos especialmente por el dolor y temor que nuestra pareja nos comparte. Ayúdanos a ser prójimo de su fe y esperanza. A luchar por vencer el conflicto hasta encontrar el gozo de bendecirlo y levantarse de la parálisis. A ser expresión de tu compasión y misericordia en sus carencias y sufrimiento…
Queremos reconciliarnos y perdonar como tu nos perdonas: con misericordia y sin juicios nos salvas de la condena. Perdonar es ayudar a levantar a quien cae. Queremos encontrar la lección en el conflicto. Se vale equivocarse, Roma no se hizo en un día. Señor queremos ser obreros de tu perdón…
Meditemos 5 minutos sobre: “¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a visitarme?” y sobre todos los pensamientos, palabras y obras, que realizamos, durante el día, contrariando la voluntad del Amor… la voluntad de Dios.
Enséñanos a entregar el regalo del Sacrificio por Amor a nuestra familia.
Luego se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.
Página: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46
Esta web usa cookies.
Ver comentarios
Agradezco me permitan el acceso al rosario de la recolección gracias
Gracias Isabel por tu mensaje. Regístrate para ver completo este documento.
Al abrir tu cuenta tendrás acceso ¡Gratis! a múltiples páginas y actualidades en Misión de Amor.