Miércoles y domingo, los Misterios Gloriosos
Mensaje de La Virgen María de Guadalupe, un sábado de 1531 a principios de diciembre
«Ten entendido hijo mío, el más pequeño, que no es tan importante lo que te asusta y aflige. No se entristezca tu corazón ni te llenes de angustia. ¿Acaso no estoy yo aquí, que soy tu Madre? ¿Acaso no soy tu ayuda y protección? “
Se comienza persignándose con la Señal de la Cruz.
Guía: Por la Señal de la Santa Cruz, líbranos Señor Nuestro.
Todos: En el Nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Amén.
